sábado, 13 de junio de 2026

Funciones ejecutivas y TDAH


 Funciones ejecutivas y TDAH: entender el “centro de mando” del cerebro


Cuando hablamos de TDAH en adultos, solemos pensar en despistes, desorganización, procrastinación o impulsividad. Pero detrás de todos esos síntomas hay un concepto clave que explica gran parte del cuadro: las funciones ejecutivas.

Comprenderlas cambia por completo la forma de ver el TDAH. Deja de ser un problema de “fuerza de voluntad” y pasa a ser lo que realmente es: una dificultad en el sistema de dirección del cerebro.

 Qué son las funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas son un conjunto de habilidades mentales que nos permiten organizar nuestra vida y llevar a cabo tareas complejas. Son las que hacen posible:

- planificar lo que tenemos que hacer,  

- empezar una tarea,  

- mantener la atención,  

- cambiar de estrategia cuando algo falla,  

- controlar impulsos,  

- regular emociones,  

- supervisar lo que hacemos para corregir errores.


Una metáfora sencilla:  

las funciones ejecutivas son el director de orquesta del cerebro.  Los instrumentos pueden sonar bien, pero sin un director que coordine, la música se descompone.

Los componentes principales (explicados de forma simple)

Inhibición

frenar impulsos, evitar distracciones, no actuar “en automático”.  

Memoria de trabajo: 

mantener información en mente mientras la usamos.  

Flexibilidad cognitiva:

adaptarse a cambios, cambiar de plan sin bloquearse.  

Planificación y organización:

 dividir tareas, priorizar, anticipar pasos.  

Regulación emocional: 

manejar emociones para que no nos desborden.  

Monitorización:

darnos cuenta de errores y corregirlos.

Cuando varias de estas áreas fallan, la persona no es “vaga” ni “despistada”: su cerebro está funcionando con un sistema ejecutivo menos eficiente.


 Funciones ejecutivas y TDAH: cómo se relacionan


El TDAH no es solo “problemas de atención”. Es, sobre todo, un trastorno que afecta a las funciones ejecutivas.

En adultos con TDAH es muy habitual encontrar:

- dificultad para empezar tareas,  

- procrastinación incluso en cosas importantes,  

- problemas para mantener el foco,  

- desorganización en casa o en el trabajo,  

- olvidos frecuentes,  

- impulsividad,  

- reacciones emocionales intensas o rápidas.


Todo esto encaja con un perfil de disfunción ejecutiva.


Y lo más importante:  no es falta de esfuerzo, sino una forma distinta de funcionar del cerebro.

No es cuestión de voluntad: es neurobiología Las funciones ejecutivas dependen de la corteza prefrontal y de redes cerebrales que utilizan dopamina y noradrenalina.  En el TDAH, estas redes funcionan de manera diferente: cuesta más mantener el esfuerzo, filtrar estímulos irrelevantes y regular impulsos.

Por eso frases como:

 si quisieras, podrías”,  

“solo tienes que organizarte mejor”,  

“ponte y ya está”

no solo son injustas: ignoran la base neurobiológica del TDAH.


La persona sabe lo que tiene que hacer.  El problema está en activar y mantener la acción. Cómo se nota en la vida diaria


En el trabajo  retrasos en plazos,  dificultad para terminar tareas,   saltar de una cosa a otra,   caos con correos o reuniones.

En casa

desorden crónico,   rutinas que no se mantienen,   papeleo acumulado,   mil cosas empezadas y pocas terminadas.

En estudios

estudiar solo al final, postergar,  no saber por dónde empezar,   dificultad para concentrarse en textos largos.

En lo emocional

 frustración rápida,   cambios bruscos de ánimo,   sensación de desbordamiento.


La frase que más repiten muchos adultos con TDAH es:  

“Sé lo que tengo que hacer, pero no consigo hacerlo a tiempo ni de forma constante.”



Cómo se evalúan las funciones ejecutivas


No existe un test único que diga “tienes un fallo ejecutivo”.  La evaluación rigurosa combina varios elementos:


1. Entrevista clínica

Se exploran hábitos, historia desde la infancia, organización, manejo del tiempo, emociones e impacto en la vida diaria.

2. Observación

Durante la consulta se ve si la persona se distrae, cambia de tema, se desorganiza al hablar o muestra impulsividad.

3. Cuestionarios

Herramientas que miden cómo funcionan las FE en la vida real, como el BDEFS o el BRIEF‑A.

4. Pruebas neuropsicológicas

Evalúan aspectos concretos (inhibición, flexibilidad, memoria de trabajo, planificación).  

Son útiles, pero no siempre reflejan lo que pasa en la vida diaria. Por eso, el criterio más importante es el impacto funcional.


En clínica no se suele usar como diagnóstico independiente.  Se describe como un perfil de disfunción ejecutiva dentro de un trastorno como aparecen en :

acrilico JA Arance


- TDAH,  

- depresión,  

- ansiedad,  

- trauma,  

- trastorno neurocognitivo,  

- consumo de sustancias, etc.


En el caso del TDAH, la disfunción ejecutiva es tan central que muchos autores lo consideran, en esencia, un trastorno de funciones ejecutivas. Comprender las funciones ejecutivas permite cambiar culpa por comprensión:


 De “soy un desastre” → a “mi cerebro funciona distinto”.  

De “no tengo fuerza de voluntad” → a “necesito estrategias adaptadas”.  

De “todo el mundo puede menos yo” → a “mi cerebro necesita otra forma de organizarse”.


Esto abre la puerta a pedir ayuda,   buscar evaluación adecuada con un profesional,  adquirir recursos o  usar herramientas de organización adaptadas,   y tener con u profesional para  trabajar en terapia,  y tratamiento farmacologico 

acrílico JArance


 Ideas clave para recordar

- Las funciones ejecutivas son el centro de mando del cerebro.  

- En el TDAH suelen estar alteradas.  

- No es pereza: es neurobiología.  

- La evaluación se basa en entrevista, observación,  cuestionarios y, cuando procede, pruebas.  

- Lo que importa es el impacto en la vida diaria.  

- Entender esto ayuda a vivir mejor con un cerebro que funciona de otra manera.



sábado, 6 de junio de 2026

TABACO Y TDAH

 Los pacientes de TDAH tienen mas probabilidad de ser consumidores de sustancias y como no de ser fumadores . Dejar de fumar es un proceso terapéutico que requiere abordar la adicción desde dos frentes: la dependencia física (gestión de la nicotina en el cerebro) y la dependencia psicológica y conductual (romper el hábito y los automatismos).

Las guías de referencia del sector de las adicciones proponen un abordaje integral dividido en fases psicológicas claras y un catálogo de opciones médicas para minimizar el síndrome de abstinencia.

1. El Bloque Psicológico y Conductual

El éxito a largo plazo depende de la reprogramación de los hábitos. El tratamiento psicológico de elección es la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), que suele estructurarse en tres etapas:

Fase de Preparación (Antes de dejarlo)

  • Registro de cigarrillos: Anotar la hora, la situación y el nivel de necesidad (del 1 al 5) de cada cigarrillo para identificar los "disparadores" (estrés, aburrimiento, vida social, café).

  • Fijar el Día D: Elegir una fecha definitiva dentro de los siguientes 15 a 30 días.

  • Desautomatización: Romper la asociación inmediata. Por ejemplo, si fumas al terminar de comer, levantarse de la mesa inmediatamente y lavarse los dientes.

  • Calculo de gasto anual.  Calcular cuanto nos gastamos en dinero en tabaco, nos va bien para aumentar la motivación para dejar de fumar 

Fase de Abandono (El Día D y semanas posteriores)

  • Control de estímulos: Eliminar ceniceros, mecheros y limpiar a fondo la ropa o estancias con olor a tabaco.

  • Estrategias ante el Craving (Deseo intenso): El pico de ansiedad dura entre 2 y 5 minutos. Se combate con la técnica de las 4 Ds (en inglés):

    • Delay (Posponer el cigarrillo 5 minutos).

    • Deep breath (Respirar profundamente).

    • Drink water (Beber agua despacio).

    • Distract (Cambiar de actividad o de habitación).

Fase de Consolidación (Prevención de recaídas)

  • Identificar situaciones de alto riesgo futuras (fiestas, eventos estresantes) y ensayar mentalmente cómo reaccionar sin fumar. no existe la escusa de bautizos boda o fin de ano ya que si fumas puede pasar de un desliz a un recaída y volver  ser el fumador de antes

  • Aprender a diferenciar una "caída" (fumar un cigarrillo puntual, que se entiende por deliz de una "recaída" (volver al hábito diario). Si hay una caída, se analiza el error y se continúa, no se abandona el proceso.

2. El Bloque Farmacológico

El objetivo de la medicación es estabilizar los receptores de nicotina en el cerebro para reducir drásticamente el malestar físico (irritabilidad, insomnio, ansiedad) durante las primeras semanas. Existen tres grandes líneas de tratamiento autorizado:

A. Terapia Sustitutiva con Nicotina (TSN)

Consiste en administrar nicotina por una vía limpia (sin los miles de tóxicos del humo del tabaco) y en dosis decrecientes. No requiere receta médica.

  • Formatos de liberación lenta: Parches transdérmicos (liberan nicotina de forma constante durante 16 o 24 horas). Son la base del tratamiento.

  • Formatos de liberación rápida: Chicles, comprimidos para chupar o sprays bucales. Se usan de forma puntual cuando aparece un pico de ansiedad insoportable.

  • Duración típica: Entre 8 y 12 semanas.

B. Moduladores de los Receptores de Nicotina (Fármacos orales)

Son medicamentos en pastillas que interactúan directamente con los receptores nicotínicos del cerebro. Requieren receta médica obligatoria.

  • Citisina (Todacitan): Es la opción preferida actualmente por su alta tasa de éxito y la brevedad del tratamiento. Es un derivado vegetal que bloquea los receptores; alivia el "mono" y hace que si fumas, el cigarrillo no te sepa a nada.

    • Duración: Solo 25 días. El tabaco debe dejarse por completo al quinto día de empezar las pastillas.

  • Vareniclina: Funciona bajo un mecanismo muy similar a la citisina (agonista parcial), ayudando a reducir la ansiedad y el placer asociado al tabaco.

    • Duración: Habitualmente 12 semanas, permitiendo fijar el día de corte entre la primera y la segunda semana de tratamiento.

C. Antidepresivos con indicación para el tabaquismo

  • Bupropión: Es un fármaco que actúa sobre la dopamina y la noradrenalina en el cerebro. Reduce notablemente las ganas de fumar y ayuda a controlar la ansiedad y la ganancia de peso inicial. Require receta médica.  este fármaco antidepresivo, también se utiliza  como farmaco de segunda opción cuando no podemos usar farmacos para el TDAH de primera linea como metilfenidato elvanse, atomoxetina,  en el caso de utilizarlo el medico tendrá que ajustar el tratamiento de TDAH

    • Duración: Entre 7 y 9 semanas. Se empieza a tomar una semana antes de dejar de fumar.

Resumen de Criterios Médicos para la Elección

Tipo de TratamientoVentajas Principales¿Requiere Receta?Duración
Parches/Chicles (TSN)Fácil acceso, dosis muy modulable paso a paso.No8 a 12 semanas
Citisina (Todacitan)Tratamiento muy corto, alta eficacia, sin nicotina.25 días
VareniclinaControl excelente de la ansiedad a medio plazo.12 semanas
BupropiónAyuda a frenar la ganancia de peso por ansiedad.7 a 9 semanas

Nota de seguridad: La combinación de la terapia psicológica con cualquiera de las opciones farmacológicas duplica o triplica las probabilidades de éxito en comparación con intentar dejarlo "a fuerza de voluntad" pura. La elección del fármaco depende del historial médico del paciente (problemas cardíacos, antecedentes psiquiátricos, alergias) y debe ser supervisada por un profesional







 

sanitario.

viernes, 5 de junio de 2026

TDAH: los tres tipos que revela la ciencia actual


Durante años se pensó que el TDAH era un único trastorno con tres presentaciones. presentación de TDAH  inatento, TDAH combinado y TDAH hiperactivo.

Hoy sabemos que el cerebro cuenta una historia más precisa: existen tres perfiles neurobiológicos distintos de TDAH, cada uno con su forma de pensar, sentir y reaccionar.

Comprender estos perfiles ayuda a reducir la culpa, mejorar la convivencia y orientar mejor el tratamiento.

1) TDAH Tipo Atencional

Nos referimos a la clasificación que todos conocemos como TDAH, o inatento que se da con más frecuencia en mujeres.

Qué ocurre en el cerebro

Las áreas que sostienen la atención, la planificación y la organización funcionan de forma menos eficiente.  que son 

La corteza prefrontal que se encarga de

  • Mantener la atención y concentración
  • Planificar tareas y objetivos
  • Organizar ideas y acciones
  • Tomar decisiones y controlar impulsos
  • los lóbulos frontales  que incluyen la corteza prefrontal y otras zonas cercanas. En conjunto ayudan a:

    • Regular la conducta
    • Coordinar pensamientos complejos
    • Adaptarse a situaciones nuevas


    Ganglios basales

    Estructuras profundas del cerebro que:

    • Ayudan a iniciar y regular acciones
    • Influyen en la organización de la conducta

    en esta presentacion clínica del TDAH No suele haber hiperactividad ni impulsividad marcada.


    Cómo se manifiesta

    - Distracción constante  

    - Dificultad para terminar tareas  

    - Olvidos frecuentes  

    - Sensación de “estar en las nubes”  

    - Lentitud para iniciar actividades  


    Ejemplo infantil

    María, 12 años, tarda horas en hacer los deberes. No molesta en clase, puede pasar desapercibida en la clase, o dar una imagen de floja o poco inteligente, pero realmente  pierde el hilo, se distrae y necesita que le repitan las instrucciones.

    Ejemplo adulto

    Ana, 38 años, es enfermera. Es excelente con los pacientes, pero le cuesta organizar turnos, recordar citas y mantener el orden en casa. No es falta de interés: su mente salta de una cosa a otra sin avisar.


    Qué debemos trabajar

    - Rutinas visuales  

    - Técnicas de organización  

    - Entrenamiento en funciones ejecutivas  

    - Tratamiento farmacológico en el TDAH infantil y cuando hay impacto funcional en el adulto  


    acrílico. JA. Arance 




    2) TDAH Tipo Impulsivo‑Hiperactivo


    Qué ocurre en el cerebro

    Las redes que frenan impulsos y regulan la actividad motora están menos activas.  estas son 

    Red fronto-estriatal (o circuito fronto-basal)

    Es la clave para controlar impulsos.

    Incluye:

    • Corteza prefrontal (especialmente la parte orbitofrontal y dorsolateral)
    • Ganglios basales (como el núcleo caudado y el putamen)

    Función:

    • Frenar respuestas impulsivas
    • Decidir cuándo actuar y cuándo inhibirse
    • Regular conducta y autocontrol


    En estos pacientes  el cuerpo y la mente “van por delante” del control.


    Cómo se manifiesta

    - Hablar o actuar sin pensar  

    - Inquietud constante  

    - Interrupciones frecuentes  

    - Dificultad para esperar  

    - Decisiones rápidas sin valorar consecuencias  


    Ejemplo infantil

    Leo, 9 años, se levanta en clase, toca todo, interrumpe y responde impulsivamente. Después se siente mal, pero no logra controlarlo.

    Ejemplo adulto

    Carlos, 32 años, trabaja en ventas. Es creativo y rápido, pero interrumpe reuniones, compra impulsivamente y toma decisiones precipitadas que luego lamenta. tiene como un motor interno que le obliga hacer continuamente cosas y si no las hace le genera mal estar , Su impulsividad no es voluntaria: es neurobiológica.


    Qué debemos hacer

    - Entrenamiento en autocontrol  control de impulsos 

    - Reglas claras y anticipación  

    - Actividad física regulada  

    - Estimulantes  en el adulto o guanfacina , si hace falta en el niño, según el perfil  



    3) TDAH Tipo Mixto

    con Desregulación Emocional


    Qué ocurre en el cerebro

    Este tipo combina alteraciones en redes ejecutivas y emocionales.  

    La amígdala reacciona con más intensidad y la corteza prefrontal tarda más en “frenar” la emoción.

    Principales redes ejecutivas emocionales

     Red prefrontal–límbica

    Es la más importante.

    Incluye:

    • Corteza prefrontal (control, planificación)
    • Amígdala (emociones intensas como miedo o ira)
    • Hipocampo (memoria emocional)

     Función:

    • Regular emociones
    • Controlar impulsos emocionales
    • Evaluar situaciones con calma

    Red cingulada anterior

    Incluye:

    • Corteza cingulada anterior

     Función:

    • Detectar conflictos (ej: “quiero gritar pero no debo”)
    • Regular emociones y atención
    • Gestionar errores y frustración

    Red de control ejecutivo (fronto-parietal)

    Incluye:

    • Corteza prefrontal dorsolateral
    • Corteza parietal

     Función:

    • Mantener el control mental
    • Regular conducta en función de objetivos
    • Ayudar a manejar emociones de forma racional

     Red de saliencia

    Incluye:

    • Ínsula
    • Corteza cingulada anterior

    Función:

    • Detectar qué estímulos son importantes
    • Activar respuestas emocionales adecuadas
    • Conectar emoción con acción

    ejemplo sentir enfado (amígdala) pero no reaccionar impulsivamente porque la corteza prefrontal lo controla.

    Cómo se manifiesta

    - Explosiones emocionales  

    - Irritabilidad  

    - Cambios bruscos de humor  

    - Frustración extrema  

    - Sensación de “desbordamiento”  

    - Recuperación lenta tras un enfado o llanto  


    Ejemplo adolescente

    Sofía, 14 años, discute con facilidad, llora cuando se frustra y tarda mucho en calmarse. Después se siente culpable y agotada.


    Ejemplo adulto

    Marta, 45 años, es administrativa. Cuando algo no sale como esperaba, se bloquea, se enfada o llora. En el trabajo la ven “sensible”, pero en realidad su cerebro procesa las emociones con más intensidad y menos freno.


    Como podemos tratar

    - Psicoeducación familiar  

    - Entrenamiento en regulación emocional  

    - TCC adaptada a TDAH  

    - Estimulantes combinados con guanfacina o atomoxetina estimulantes etc 

    - Coordinación con escuela en el TDAH INFANTIL 


    COMO PODEMOS VER 

    - No todos los TDAH son iguales  

    - Cada tipo tiene un funcionamiento cerebral distinto  

    - No es un problema de voluntad  

    - El tratamiento debe adaptarse al perfil individual  

    - Con apoyo adecuado, todos los tipos pueden mejorar de forma notable  

    -El TDAH no es un único camino, sino tres formas diferentes de funcionar.  Comprender el tipo específico ayuda a entender mejor lo que ocurre, a reducir la culpa y a elegir el tratamiento más adecuado.



    acrílico. JA Arance




    jueves, 4 de junio de 2026

    ordenar el dormitorio no es una simple

     Para muchas personas con TDAH, ordenar el dormitorio no es una simple tarea doméstica: es una montaña. No tiene nada que ver con pereza ni falta de interés. Tiene que ver con cómo funciona el cerebro, especialmente cuando hay que iniciar tareas grandes, poco definidas o que generan sensación de saturación.


    Aquí  encontrarás una explicación sencilla y estrategias prácticas para empezar a ordenar sin bloqueo.

    ¿Por qué el TDAH dificulta tanto ordenar?

    El TDAH afecta a varias funciones ejecutivas, que son como el “panel de control” del cerebro. Entre ellas:

    - Inicio de tarea  
    - Planificación  
    - Toma de decisiones  
    acrilico  JA Arance

    - Memoria de trabajo  
    - Regulación emocional

    Cuando una tarea es grande o poco clara, el cerebro TDAH la percibe como amenazante o abrumadora, y aparece la procrastinación. No es falta de voluntad: es sobrecarga cognitiva.

    Si te reconoces en esto, no estás solo. Y sí, hay formas de hacerlo más fácil.

     1. Empieza con tareas microscópicas
    El truco no es “ordenar el dormitorio”, sino hacerlo tan pequeño que tu cerebro diga: “vale, esto sí puedo”.

    Ejemplos:

    - Meter solo la ropa sucia en una bolsa  
    - Doblar solo cinco prendas  
    - Tirar solo lo que esté claramente roto  
    - Limpiar solo la mesita de noche  

    Si tu mente dice “uff”, todavía es demasiado grande.  
    Puedes ampliar este concepto aquí: tareas microscópicas.


     2. El método de los 2 minutos
    Pon un temporizador de 2 minutos. Solo dos.

    Tu objetivo no es terminar: es empezar.  
    Cuando suene, puedes parar sin culpa. Si te apetece seguir, genial.  
    Más sobre esto: método de los 2 minutos.

     3. Activa tu cerebro antes de empezar
    El TDAH necesita un “arranque sensorial” para ponerse en marcha. Puedes usar:

    - Música rítmica  
    - Luz fuerte  
    - Una bebida fría  
    - Auriculares con cancelación de ruido  

    Esto ayuda a que la tarea no se sienta tan pesada.  
    Puedes leer más: activación sensorial.

     4. El sistema de las 3 cajas
    Es una de las técnicas más eficaces para evitar el bloqueo por indecisión.

    - Caja 1: Tirar  
    - Caja 2: Guardar  
    - Caja 3: No sé  

    La caja “No sé” es tu mejor aliada: evita que te quedes paralizado pensando qué hacer con cada objeto.  
    Más detalles: cajas rápidas.

     5. Ordena por capas, no por perfección
    No intentes dejarlo perfecto. Hazlo por fases:

    1. Basura visible  
    2. Ropa  
    3. Superficies  
    4. Detalles  

    Cada capa es un avance real.  
    Puedes ampliar: orden por capas.

    6. Usa el body doubling
    Funciona increíblemente bien en TDAH.

    Consiste en ordenar mientras otra persona está presente (en persona o videollamada). No tiene que ayudarte: solo estar ahí reduce la procrastinación.  
    Más info: body doubling.

     7. Apunta al 80%, no al 100%
    Tu objetivo no es un dormitorio de revista. Es un dormitorio funcional.  
    El 80% es éxito clínico.  
    Más sobre esto: regla del 80%.

     8. Recompénsate después
    El cerebro con TDAH responde mejor a refuerzos inmediatos:

    - Un snack  
    - 10 minutos de móvil  
    - Un vídeo corto  
    - Un paseo  

    Esto consolida el hábito.  
    Más ideas: recompensas inmediatas.

     Conclusión
    Ordenar el dormitorio con TDAH no es cuestión de fuerza de voluntad. Es cuestión de diseñar la tarea para que tu cerebro pueda empezar sin bloqueo. Con pasos pequeños, activación sensorial y un enfoque amable contigo mismo, puedes transformar una montaña en una serie de escalones pequeños y manejables.